El peso del aire

Esta es la primera novela de Juan Jesús Caballero, pero no es lo primero que escribe, de hecho lleva algún tiempo escribiendo relatos de una gran calidad por lo que tenía muy claro que su primer libro no me iba a defraudar y así ha sido.

El peso del aire es una novela, fresca, fácil de leer, con un ritmo muy ágil de párrafos y capítulos cortos que va atrapando al lector desde el primer momento sin necesidad de grandes eventos, desde la cotidianidad de una vida con la que cualquiera se puede identificar. Está escrita en primera persona del presente por lo que más que un relato es como un teatro o una película a la que asistimos como espectadores privilegiados del día a día de un joven director de cine fracasado, atrapado en una vida que no es la que soñaba.

Pol es un chaval corriente, con un trabajo que no le gusta pero le permite pagar las facturas, viviendo una relación anclada en los reproches y con un sueño frustrado que es ser director de cine. Es un tipo depresivo, inseguro y muy negativo, sus traumas infantiles y sus malas decisiones lo tienen atascado en una vida que le agobia y que un día, tras un momento de inspiración, decide cambiar en un último intento de cumplir su sueño de hacer un corto y presentarlo a un concurso. El proceso creativo de la película, el coste personal y económico, el guion, las tramas familiares, las relaciones sociales y la angustia existencial del protagonista se entrelazan para dar forma a la historia de una forma muy amena y entretenida.

Hay libros que vas leyendo como una historia sin juzgar ni empatizar con los personajes, te vas enterando de sus vidas sin entrar en ellas. En este caso no ha sido así, Juan Jesús Caballero ha logrado que me meta en la historia como si la viera desde dentro, he empatizado con el personaje por que todo el mundo tiene propósitos frustrados en la vida y decisiones que vas posponiendo por estabilidad o por miedo. También me ha caído mal, me ha resultado un tipo antipático y negativo, un cansino con el que yo no me llevaría bien y eso me ha encantado, me gusta que los personajes no me den igual, no es fácil trasmitir ese tipo de sentimientos en un libro y en este está muy bien conseguido.

«El peso del aire» es un muy buen libro que recomendaría a cualquiera, lectores empedernidos u ocasionales, se lee de un tirón y es muy entretenido. Una primera novela que promete ser el inicio de una fantástica carrera literaria.

Próximo libro «La intriga del funeral inconveniente» (Eduardo Mendoza)

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