La casa de hojas

A lo largo de mi vida he leído muchos tipos de libros, ninguno como “La casa de hojas”. Podría decir que más que una lectura ha sido toda una experiencia. Es un libro que se adapta completamente a la narración para sumergirte en ella. Tengo que decir también que no invita para nada a la relajación o la tranquilidad, más bien es un poco angustioso, claustrofóbico y agobiante, pero creo que era la intención del autor así que bien.

La narración se articula en tres niveles, por un lado “El Expediente Navidson”, la historia de la familia de Will Navidson, un reconocido fotógrafo de guerra que pasa una crisis matrimonial y decide comprar una casa en Virginia para intentar salvar su familia. Como buen reportero gráfico instala cámaras por toda la casa y así puede recoger los extraños sucesos que acontecen y que se convierten en una película que Will y su mujer Karen deciden sacar a la luz.

Por otro lado, tenemos a Zampanò, un viejo ciego que analiza al detalle “El expediente Navidson” desde una perspectiva cinematográfica, filosófica, arquitectónica, histórica y de todas las formas posibles, escribe compulsivamente sobre cualquier tema relacionado con la casa y deja notas escritas de sus análisis.

Por último, “La casa de hojas” es el proyecto de Johnny Truant, un joven que encuentra los escritos del fallecido Zampanò y decide editar el libro con todos los apuntes del viejo.

Para unir estos tres hilos narrativos, el autor utiliza las notas a pie de página, los apéndices, la maquetación o las fuentes en que está escrito el texto, de manera que la lectura forma parte de la experiencia de perderte en la oscuridad de la casa o en la mente de Truant.

La casa de los Navidson resulta ser un lugar extraño, cambiante y aterrador donde suceden cosas inexplicables. Creo que en ese sentido se podría considerar una novela de terror y de hecho consigue muy bien mantener el suspense y la intriga sobre los sucesos paranormales a los que se enfrenta la familia. Por otro lado, la historia de Johnny me parece más un thiller psicológico, una caída a la locura de un chico en apariencia normal pero que oculta un pasado que no tarda en pasarle por encima auspiciado por el escrito de Zampanò. Tengo que decir que aunque me ha gustado la experiencia y me ha parecido muy interesante, en este momento de mi vida me gusta leer por las noches, es mi ratito de relajación antes de dormir y en ese sentido un libro tan gordo que tienes que leer de tantas formas distintas, al que tienes que darle vueltas o leer con un espejo, que te lleva adelante y atrás y que además te mete de lleno en una lectura agobiante, no es lo que más me apetece leer; por otro lado me parece que determinados experimentos están bien con cuentagotas, aunque me ha gustado el libro me parece que no me leería otro igual, prefiero la linealidad de lo conocido, de izquierda a derecha y de arriba abajo, como toda la vida. Supongo que hay lectores más intrépidos que yo y para ellos es este libro.

Próximo libro «Los diablos» (Joe Abercrombie)

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