Mircea Cărtărescu es uno de los escritores vivos más importantes, lo descubrí no hace mucho y ya es uno de mis favoritos. Maneja el lenguaje con maestría y tiene una imaginación desbordante, es una delicia leerlo. Theodoros es una prueba de lo que distingue a un gran escritor, es una locura, es historia y es pura fantasía.
El libro comienza por el final, la muerte del protagonista. Lo primero que llama la atención es que está escrito en segunda persona, el narrador o narradores le cuentan a Theodoros su historia, incluso lo que él no recuerda, llegando hasta mucho más atrás de su nacimiento, a la época del Rey Salomón y la Reina de Saba. Leer un libro escrito en segunda persona requiere más trabajo mental del que normalmente se realiza al leer un libro escrito en tercera o primera persona como es habitual pero tiene su razón de ser. Como dije antes, el libro empieza por el final y el final del libro es una genialidad que me ha sorprendido y encantado ya que hasta el último momento no tenía ni idea de cómo iba a acabar y he terminado con una gran e inesperada sonrisa.
Theodoros es el hijo de dos criados de un noble de la Valaquia del siglo XIX, un siglo dominado por el Imperio Británico, el colonialismo y los abusos de poder de la clase alta, con una impunidad avalada por las instituciones religiosas de cada lugar. Rumanía es un lugar atrasado y casi medieval, Theodoros viene al mundo en una casa grande y lujosa donde sus padres asisten al boyardo y su mujer. Su madre, griega de nacimiento, ha viajado por todo el archipiélago griego y le cuenta historias de Alejandro Magno, Napoleón y los grandes imperios de la antigüedad y Theodoros crece con la ambición secreta de convertirse él también en un gran rey.
Theodoros, se convierte en un hombre grande, fuerte, convencido de estar destinado a grandes cosas. Despiadado, cruel y brutal va dejando un reguero de muerte y dolor por donde quiera que pasa. Y nosotros vamos asistiendo a su conversión de un joven humilde en un apartado lugar de Valaquia, a un asaltador de caminos, al terror del archipiélago griego y al rey de Etiopía.
Es un libro de ficción, pero enmarcado en la historia real. No es histórico pero es historia, es una locura donde aparecen seres fantásticos y mitológicos y personajes y hechos reales. Viajamos a la Judea bíblica, al encuentro entre Salomón y la Reina de Saba, origen de la estirpe real de Etiopía. Asistimos a la subida al poder de la Reina Victoria, conoceremos al bisabuelo de John Lennon y al Emperador de los Estados Unidos y veremos como Theodoros, implacable y despiadado se va embarcando en una locura desenfrenada hasta llegar el punto inicial del libro que será el momento en que todos los lectores se verán obligados a pensar un poco.
Un libro muy recomendable de uno de los mejores contadores de historias que tenemos actualmente.

Próximo libro «Carl el Mazmorrero» (Matt Dinniman)